Testimonios

Entrevistamos a Eric O'Shee, estudiante de Veterinaria, ex-Erasmus en Suecia y alumno de SVENSKA!
Entrevistamos a Carlos Pereyra, profesor de Educación Especial en Suecia y alumno de SVENSKA!
Hugo Igartua aprobó el examen oficial de sueco, Swedex B1
Entrevistamos a Hugo Igartua, quien aprobó el examen oficial de sueco Swedex B1 y alumno de Svenska!
Patricia Sánchez-Rodrigo, médica en Suecia
Entrevistamos a Patricia Sánchez-Rodrigo, médica general en Mariestad, Suecia, después de su periplo para lograr cumplir su sueño.
Antonio Jiménez, auxiliar de enfermería en Suecia
Entrevistamos a Antonio Jiménez, enfermero de diálisis en España que tras 6 meses de clases particulares online de sueco logró
"Me ha permitido comprender mejor la evolución de las lenguas germánicas, la historia de estos pueblos y su rica mitología"

Entrevista a Eric O’Shee, estudiante de Veterinaria, ex-Erasmus en Suecia y alumno de SVENSKA!: «Me gusta mucho la manera de hacer investigación veterinaria y de trabajar de las universidades suecas»

A este estudiante de Veterinaria ya casi graduado (le faltan apenas unas asignaturas) siempre le atrajo la investigación y decidió solicitar un Erasmus en la Sveriges Lantbruksuniversitet (SLU), la Universidad de Ciencias Agrícolas de Uppsala (Suecia) para llevar a cabo allí el trabajo final de grado. Antes de marcharse, en menos de un año aprobó A1 y A2 con Amanda Monjonell. «Irte sabiendo ya algo de sueco hace que allí te miren diferente al resto de alumnos, destaques, se relacionan contigo de manera distinta», afirma.

Hola, Eric, ¿cómo estás?

Pues la verdad es que muy bien, muy liado con la «uni», pero bien.

Estás ya en el nivel B2.1, un nivel un poco elevado, equivalente a un 4.º curso. ¿Cuánto hace que estás estudiando sueco?

Pues hará unos 3 años.

¿Cómo empezó tu interés por este idioma?

Bueno, yo quería irme de Erasmus, solicité plaza para diversos destinos y me concedieron Suecia. En casa siempre hubo la mentalidad de que si te marchabas a un sitio tenías que aprender el idioma, más si tenía que estar 5 meses. Entonces empecé a buscar profesores y encontré a Amanda, al principio con la mentalidad de saber cuatro cosas de comunicación básica tipo “Hola, tengo que ir a tal lugar, ¿me puedes indicar?” y sin expectativas de aprender muchísimo más, pero las clases me encantaron y aluciné con el país. Al final, antes de ir a Suecia ya tenía un A2 (segundo curso). Cuando terminé el Erasmus, como me había gustado tanto todo y ya tenía cierto nivel, pues me dije que tenía que continuar, que no lo podía dejar allí. 

Así que al final te marchaste a Suecia con el A2 terminado. ¿Cuánto tardaste en conseguir este nivel?

Pues relativamente poco. Empecé a estudiar sueco a principios de enero y a final de verano ya tenía el A2 (hice el A1 en curso anual con clases semanales y el A2 en un intensivo de verano).

¿Y por qué te animaste a incluir Suecia en la lista de posibles países para irte a estudiar?

Para empezar, como estoy estudiando Veterinaria y no hay muchas facultades de Veterinaria y, todavía menos que tengan convenio, pues las opciones eran bastante restringidas. De todos modos, mi decisión fue principalmente elegir un país que estuviese lejos, ya que me iba de Erasmus no quería marcharme a la vuelta de la esquina, a Francia o Italia, que como son más cercanos, pues la cultura no me chocaría tanto o sería más probable que pudiera visitar para viajar o trabajar. Entonces me lo planteé y pensé que quería ir a un país en que hubiera el máximo “shock” cultural posible. Y después también pensé en Suecia por temas académicos: mirando asignaturas que me interesaban, currículos… En la universidad que estuve en Suecia, la Sveriges Lantbruksuniversitet (la Universidad de Ciencias Agrícolas de Uppsala), el trabajo de fin de grado lo pude hacer en 30 créditos; si lo hubiera hecho en Barcelona, hubieran sido 3 o 6, no lo recuerdo bien.

En cualquier caso, ¿por el mismo tipo de trabajo te daban hasta 5 veces más créditos?

Bueno, no era el mismo trabajo, porque allí me permitían dedicar más horas, aquí no tendría esta posibilidad. Y como me gusta la investigación biomédica, pues esto me acabó de convencer.

Si hiciste allí el trabajo final significa que te debe quedar poco para terminar la carrera, ¿no?

Sí, de hecho, oficialmente me quedan 4 prácticas y las prácticas de fin de grado.

Eric, un (casi) veterinario en Suecia
Eric, un (casi) veterinario en Suecia

¿Cómo fue la experiencia académica en Suecia?

Además del trabajo de fin de grado, también hice una asignatura de Ciencias Sociales que no tenía mucho que ver con lo mío, pero que me gustaba mucho. En ambos casos noté que el profesorado suele tratar a los estudiantes como compañeros, como un igual, y no desde una posición de superioridad. Aquí en Barcelona me había encontrado con algunos profesores como que había que hacer las cosas a su manera sí o sí. Allí eran más flexibles en esto, incluso los tutores del trabajo de fin de grado.

¿Más de tú a tú?

Sí. Incluso al empezar las clases presentaban la asignatura, pero también querían saber más de ti y te preguntaban qué expectativas tenías y cuáles eran tus metas con esa materia, por qué te habías apuntado.

Y la experiencia de vivir allí, ¿cómo fue?

Bien, vivía en un piso de estudiantes, pero también tuve contacto con suecos. De hecho, alguna vez nos juntábamos para cenar y hacíamos lo que ellos llamaban “tacos” (pido perdón a la gente de México que me lea, jaja). “Tacos suecos”, vaya, como una versión sueca de los tacos tradicionales, pero una adaptación muy suya.

¿Fue difícil conocer suecos y suecas?

Bueno, Uppsala es una ciudad muy universitaria (hay 2 universidades) y hay unas organizaciones que se llaman Naciones, que son como clubes en los que se organizan actividades, también actúan como bares… Son un catalizador social. Si te vas a una gran ciudad, como Estocolmo, quizás podría ser un poco más difícil.

Eric, de viaje en coche por Suecia
Eric, de viaje en coche por Suecia

Volviendo al tema del idioma, marcharse de Erasmus a Suecia con un A2 no es lo más habitual. ¿Te ayudó marcharte ya con un cierto nivel?

Yo creo que sí. Aunque el sueco no sea imprescindible allí para sobrevivir, sí que hace que destaques, te miran diferente, «Este chico es ‘raro’, vamos a ver quién es y por qué sabe sueco». Se empiezan a relacionar contigo de manera distinta, puedes vivir una experiencia más completa.

¿Seguiste estudiando sueco una vez estabas allí? ¿Cómo lo hacías?

Sí, continué con Amanda, haciendo el curso anual, y además en la universidad montaban una actividad llamada Videocafé, en la que 2 miembros de la biblioteca y algún sueco interesado se juntaban con gente que queríamos mejorar el idioma. Con juegos y actividades practicábamos sobre todo la parte oral.

¿Mejoraste mucho el nivel con la estancia?

Pues sí, porque las clases me ayudaban mucho cuando salía a la calle y viceversa.

Has comentado que te encanta el idioma sueco, que te parece muy interesante. ¿Cómo es estudiar sueco para un hispanohablante?

Para empezar, no es tan complicado como parece. Por ejemplo, el alemán me parece muchísimo más difícil. En el sueco no hay que estar pendiente de cosas como las declinaciones, la gramática es más parecida al inglés. Las estructuras lingüísticas en sueco son mucho más rígidas que en las lenguas latinas, el orden de las palabras, etc., por lo que son más fáciles de asimilar. Lo más difícil del sueco para mí son los verbos preposicionales, que según la preposición que lleven significan una cosa u otra (como los famosos phrasal verbs en inglés).

¿Y el tema de la pronunciación?

A mí me ayudó mucho empezar en el sueco ya desde un principio con las clases con Amanda, hacía mucho hincapié en hacer juntos la parte oral para asegurarse que pronunciara correctamente. Esa es la parte que puedes mirarte menos por ti mismo, porque si aprendes mal a pronunciar, luego es difícil de corregir. Pero si desde el inicio empiezas a trabajarla, no es algo superproblemático.

Tú has estudiado sueco tanto de manera presencial como online con SVENSKA!. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Sí, he hecho cursos con ella que eran presenciales y luego ya de manera online, así que puedo comparar, y al menos en mi caso particular no he notado ninguna diferencia, excepto la parte más social de estar en el mismo lugar con alguien en carne y hueso. Todas las personas de clase intervienen durante el mismo tiempo, todo el mundo participa y pregunta…

Ahora que ya te queda poco para terminar el grado, ¿te planteas trabajar en Suecia como veterinario?

 La verdad es que ya he solicitado la admisión en algunos programas de doctorado en Suecia, así que como ves me gustó mucho la manera de hacer investigación veterinaria y de trabajar de las universidades de ese país. No he tenido suerte todavía, pero ya veremos cómo irá. También la gracia de Veterinaria es que como hay muchas ramas, hay mucho trabajo en todos sitios, y las condiciones laborales son conocidas por no ser precisamente como las de aquí. Lo único es que para trabajar en una clínica veterinaria se necesita muy buen nivel de sueco, así que hay que continuar aprendiendo por si finalmente me acabo liando la manta a la cabeza, pues tener el nivel ya.

Muchas gracias por tu tiempo, Eric. Esperamos que te vaya muy bien y vuelvas por tierras suecas pronto si sale una buena oportunidad.

Muchas gracias a vosotros. A ver si hay suerte.

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Entrevista a Carlos Pereyra Cardini, profesor de Educación Especial en Suecia

«En un año, he pasado de no saber nada de sueco a trabajar en una escuela en Suecia. Me parece un sueño»

En plena pandemia, este profesor de Educación Especial en Italia sintió que necesitaba un cambio radical en su vida y decidió ponerse a estudiar sueco. En un año ha pasado de no saber decir ni una palabra en sueco a trabajar en un centro educativo en Suecia. Además, destaca lo bien recibido que se ha sentido siempre y la amabilidad de sus compañeros de trabajo, que lo ayudaron en momentos muy difíciles.

Hola, Carlos. Estás en Suecia ahora, ¿verdad?

Sí, llegué en agosto de 2021. Estoy contento de estar aquí. Creo que ha sido muy importante llegar con trabajo ya, pero también haber logrado entablar buenas relaciones sociales en muy pocos meses.

Parece que hacer amistad con suecos suele ser lo más complicado…

Antes de venir tenía el prejuicio de que los suecos eran fríos, distantes… De hecho, cuando tuve la entrevista de trabajo, ellos mismos ya me hablaron de las diferencias culturales entre los latinos y los suecos, como que necesitan más tiempo para confiar en las personas, que no les gustan mucho los besos ni los abrazos… Así me habían descrito el panorama, pero a mi llegada fue muy diferente todo. El idioma puede parecer al principio un obstáculo, pero si eres una persona flexible y quieres aprender, ellos están mucho más dispuestos a aceptarte.

Y tú lo has conseguido además en muy poco tiempo…

En apenas 3 o 4 meses ya había entablado buena amistad con suecos, que hasta ellos mismos me decían que era muy difícil, pero no ha sido así. Yo soy una persona abierta y sociable, y ha sido como recíproco. Me encontré con personas muy abiertas y tolerantes, que me han ayudado muchísimo en momentos muy duros, como lo que me ocurrió al poco de llegar…

¿Qué te pasó?

Aunque no llegué en lo peor de la pandemia, a las dos semanas de estar en Suecia me contagié de la COVID-19. Me pasé unos 9 días con fiebre muy alta que no remitía. Imagínate, llegas a un país en que no conoces a nadie y te pasa esto. Además, como estaba enfermo, tenía que estar solo y aislado. Pero esa experiencia tan mala me permitió vivir en primera persona la calidez y amabilidad de los suecos. Mis compañeros de trabajo venían a verme cada día a casa los 10-15 minutos que podían, me traían la comida, medicinas, y me llevaron incluso al hospital cuando me puse peor (al final estuve ingresado unos 3 o 4 días). Y todo eso sin apenas conocerme, solo llevábamos 2 semanas trabajando juntos.

Desde luego, tienes unos compañeros fantásticos. ¿Cómo te planteaste ir a Suecia?

Durante mi doctorado de Educación en Italia, ya tenía claro que los países nórdicos están a la vanguardia del sistema educativo, pero nunca había pensado en venir a Suecia a vivir y trabajar. Entonces empezó la pandemia en Italia, la situación se tornó muy complicada y sentí la necesidad de cambiar, porque había cosas que no me gustaban, tenía que encontrar otra motivación en mi vida. Un día encontré aleatoriamente un vídeo en Youtube en que decían que Suecia necesitaba médicos, sanitarios y docentes. Y ahí pensé «¿por qué no?». Pero no encontré cursos en Italia.

Así que te pusiste a buscar por Internet…

Sí. Buscando encontré los cursos online de sueco de SVENSKA! Vi que estaban bien estructurados y que eran lo que necesitaba, sobre todo por la modalidad online. Al principio me apunté a un intensivo en verano de 2020 y después a los dos niveles semestrales. Y ese intensivo me sirvió para hacer una inmersión bastante rápida en el sueco, porque antes no tenía ni idea de Suecia ni del sueco, más allá de ABBA, Roxette, etc., ya sabes [ríe].

¿En qué nivel de sueco estás ahora?

Estoy haciendo el B2.

Con solo un año de estudio no está nada mal, vas por el cuarto curso ya…

Sí, más una entrevista de trabajo. No hablo inglés tampoco, así que fue un reto aun mayor para mí.

Los compañeros de Carlos le han ayudado hasta a la hora de comprar ropa de invierno

¿Qué idiomas hablas?

Español, italiano e inglés muy básico. Mi entrevista la hice totalmente en sueco.

¿Cómo lograste marcharte a Suecia con trabajo?

Fue todo muy especial. Haciendo los cursos de sueco en SVENSKA! no solo encontré cursos de sueco, sino un ambiente muy familiar, con una muy buena metodología, que me permitió creer que estaba haciendo algo muy positivo para el futuro. Cuando ya llevaba unos cuantos meses con los cursos de sueco, mi profesora, Amanda Monjonell, me sugirió que ya podía empezar a buscar trabajo en Suecia, a lo que yo le respondí que no creía estar lo suficientemente preparado, pero ella insistió. Me dijo que con la formación tan completa y específica que tengo, mi nivel de sueco de entonces y mi motivación por aprender, ellos lo iban a apreciar, que tenía muchas posibilidades laborales. Yo tengo una licenciatura y un máster en Educación Especial, además de un doctorado de investigación.

¿Cómo preparasteis este proceso?

Bueno, Amanda me ayudó a preparar el currículum en sueco. En España o Italia parece que cuantas más páginas tiene, mejor es. Allí, al contrario: 1 o 2 máximo. Una semana después de que empezara a enviar, comenzaron a llegar respuestas: unos me agradecían mi correo, otros querían saber más de mí, otros me pedían un certificado de antecedentes penales para ejercer de profesor… En esas me contactaron desde dos centros educativos.

¿Y cómo fue?

En uno no tuve éxito: me entrevistaron de manera online, me dijeron que tenían a otra persona candidata y que en una semana sabría si obtenía el empleo, que fue que no. Pero creo que fue positivo, porque me permitió romper el hielo y pude practicar las respuestas que había preparado con Amanda. Después, el segundo centro que me contactó también me solicitó hacer una entrevista por Internet conmigo, y esta vez sí que me aceptaron.

Lo cierto es que las entrevistas personales son fundamentales para buscar trabajo en Suecia.

Sí, pero lo que más me gustó es que las entrevistas se basan mucho en cómo eres como persona, cómo trabajas. Con el currículum ya saben que tu perfil les gusta, pero quieren conocerte más como persona.

¿Cómo es el centro donde estás trabajando?

Es un centro para niños con necesidades especiales. Ellos trabajan mucho en equipo y eso es bueno, porque siento que no estoy solo. Mis colegas me ayudan mucho, trabajo 8 horas porque la escuela está abierta todo el día, y desde el principio fueron muy pacientes conmigo. Llegué en agosto, 4 días antes de empezar el curso, y me ayudaron mucho. Casi todos son nativos suecos, y los que no igualmente me hablan solo en sueco.

Veo que la experiencia laboral está siendo muy positiva…

Sí, todo menos obtener el Personnummer. Hasta que no lo tienes, no se puede hacer prácticamente nada. Paciencia. Hay que iniciar los trámites lo antes posible.

Carlos, con su preciado Personnummer
Carlos, con su preciado Personnummer

¿Cómo es trabajar en Suecia como profesor habiendo obtenido los títulos en Italia? ¿Puedes trabajar en un centro público?

Sí, hay que convalidarlos. Por eso, estas cosas va bien hacerlas con cierto tiempo. En mi caso, la convalidación tardó como unos 3 meses, aunque es verdad que justo pilló el verano. Yo hice la entrevista en junio y en agosto ya estaba en Suecia. Hay que dirigirse a Skolverket, la Agencia Nacional Sueca para la Educación, donde te indican cómo es el procedimiento. Justo cuando me confirmaron que me contrataban, ya mandé toda la documentación por Internet. Se puede mandar con traducción jurada en inglés o en sueco. Ahora bien, para poder ejercer como docente absolutamente a todos los niveles  necesito obtener el C1 de sueco, y con ese objetivo estoy estudiando. Ahora estoy trabajando como asistente de docente.

¿Y con el C1 ya podrías trabajar como profesor en Suecia en igualdad de condiciones con cualquier profesor sueco?

Sí, así es. Con el C1 ya podré tener un contrato laboral como docente titular propiamente, no como asistente.

 Así que fue una buena idea decidir estudiar sueco…

Sí, empecé hace solo un año y mira, estoy aquí, hablando con mis compañeros de trabajo en sueco. Hace 12 meses no podía decir ni una palabra en sueco, me parece como un sueño.

¿Dónde trabajas, en Suecia?

Me encuentro en Borås, muy cerca de Gotemburgo, la segunda ciudad más grande después de Estocolmo. Además, el hecho de estar en el centro-sur de Suecia se hace más llevadero, aunque en invierno obviamente hace frío. En diciembre hemos estado con mínimas de -10 ºC y máximas de -5 ºC.

¿Cómo llevas el tema de la climatología, después de vivir en Italia?

Pues cuando llegué en agosto, llovía todo el día y hacía unos 15 o 20 ºC, cuando en Italia había 40 ºC. Otra cosa que noto es que incluso cuando hay sol, es un sol como más apagado, no es aquel sol directo del sur de Europa. Durante la época de invierno la vida social es, sobre todo, dentro de las casas, en el pub, o cosas así. Durante esa época del año, a las 4 o las 5 de la tarde ya no hay nadie en la calle, vas a trabajar con oscuridad y vuelves con oscuridad. Espero que, con la primavera y el verano, la sensación cambie un poco. De todos modos, mis compañeros aquí me han ayudado mucho también con el tema de la ropa.

¿La ropa?

Sí, toda la ropa térmica me dijeron que la comprara aquí, hasta me han aconsejado y acompañado a comprar. Aquí la gente suele ir bastante al bosque, entonces pues se necesitan pantalones térmicos, botas, etc. Hacer amistad con nativos no solo me ha servido para mejorar mi nivel de sueco, sino para conocer mejor su cultura. Ya habíamos visto muchas cosas sobre cultura sueca en los cursos que había hecho con SVENSKA!, pero así puedo vivirlas de primera mano.

¿Qué planes tienes de cara al futuro?

Yo veo que en Suecia hay posibilidades, obviamente también porque tengo una formación muy completa y específica, como es un doctorado. Con mis colegas de trabajo y con mis amigos también veo que es posible ir mejorando laboralmente, tanto en funciones como en lo económico. La base está en dominar el sueco, y en eso estoy, con muchas ganas.

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«Hice el examen oficial de sueco para decir cuál era mi nivel y no mentir»

Entrevista a Hugo Igartua, poseedor del título oficial de sueco Swedex B1 y alumno de Svenska!

Hugo Igartua empezó con el sueco como afición y por su inminente Erasmus a Estocolmo. Pero cuando terminó, lejos de abandonar el idioma, decidió continuar y acreditar todo lo que sabía. Así decidió presentarse por su cuenta a la convocatoria anual al examen oficial de sueco, Swedex, que organizamos en 2021 en Barcelona. Lo aprobó con una nota excelente, y tan positiva fue la experiencia con Svenska!, que decidió apuntarse al curso de sueco online B2.1.

Hola, Hugo. Ante todo, felicidades por conseguir el B1 en el examen oficial, el Swedex. ¿Cómo te entró el gusanillo por el idioma sueco?

Todo empezó con el Erasmus que hice en Estocolmo cuando estudiaba la carrera, hace ahora 3 años. Aunque tenía opciones para ir a muchos sitios, desde siempre en la familia nos ha gustado mucho Escandinavia, hemos ido de vacaciones a todos los países varias veces, conocemos bien la región, siempre nos ha atraído, no sé. Así que decidí decantarme por Estocolmo, ya que como me gustaba el país, me atraía la experiencia de vivir allí.

¿Y cómo fue la experiencia?

La verdad es que fue muy buena. Y claro, una vez ya estuve allí pues pensé que, como a cualquier lugar a donde te vayas a vivir, lo suyo es empaparse de la cultura, historia y lengua. Así fue como yo empecé a interesarme por aprender sueco, más que nada para integrarme, por interés y por respeto. Además, a mí siempre me han gustado los idiomas.

¿Aprendiste desde cero al llegar a Suecia?

No. El verano antes de marcharme estuve ya intentando aprender por mi cuenta lo más básico, pero mis conocimientos eran muy limitados. Luego, una vez allí, la universidad donde yo cursaba el Erasmus ofrecía la posibilidad a los estudiantes internacionales de hacer cursos de sueco de unas 4 o 5 horas semanales y de unos 6 meses de duración. Estos cursos partían del nivel básico y su objetivo era permitir que pudieras comunicarte de manera básica. La verdad es que el curso me gustó mucho, la metodología que se utilizaba para enseñar me pareció muy adecuada, no tiene nada que ver con la de España, y al volver del Erasmus pensé que me daría bastante pena perder todo lo que había aprendido y que iba a seguir de la manera que pudiera, con profesor particular, por mi cuenta, con ejercicios por internet, lo que fuera.

¿Cómo decidiste presentarte al examen oficial de sueco, el Swedex?

Desde que volví hasta que hice el B1 de Swedex pasó un año y medio por lo menos, en que estuve con un profesor particular. Entonces, como medio año antes de presentarme, pensé que como existe este examen oficial de sueco estaría bien poder acreditar mis conocimientos y decir en cualquier lugar (en una entrevista de trabajo, por ejemplo) que tenía un nivel determinado de sueco sin miedo a mentir. Utilicé ciertos recursos de internet para prepararlo junto a las clases con el profesor particular, y lo cierto es que el examen fue muy bien.

Fue al presentarte al examen cuando conociste a Amanda Monjonell y Dea Mansten, profesoras de Svenska! y examinadoras del Swedex, ¿verdad?

Sí, decidí presentarme a la convocatoria que Svenska! había organizado en 2021 como sede oficial en España del Swedex. La verdad es que me gustó mucho el trato, porque yo ya había pasado por otros exámenes oficiales, como el de inglés, y era todo muy distinto y frío, 100 personas en una sala. En este caso fue muy diferente: éramos poquitos y el trato era mucho más personalizado, humano y familiar. Me sentí muy cómodo todo el día y fue muy bien, creo que saqué un 9,1 de media.

¿Cómo te preparaste para el examen?

Fundamentalmente hice los 4 o 5 exámenes disponibles que encontré en la página de exámenes tipo de Swedex en internet. Los repasé a fondo y vi un poco qué tipo de contenidos y preguntas había, pero yo creo que lo más importante es que sepas hablar y que tengas confianza. Seguí haciendo clases por mi cuenta, formándome en los temas que podía, porque nunca sabes qué te van a preguntar. En general, no me obsesioné demasiado en la estructura de la prueba; sí que sabía que había ciertas partes, pero la que más me costó fue la de escuchar.

¿Cómo crees que podrías haber preparado mejor esa parte?

Bueno, eso es difícil, pero ver noticias, series y películas es muy importante para familiarizarse con el tono y la pronunciación del idioma. Nunca es demasiado en ese aspecto. A mí me pasa mucho que puedo entender bastante bien el sueco estándar, pero a la que alguien habla deprisa la cosa empeora.

¿Cómo te sentiste una vez estabas frente al examen?

Estaba muy cómodo, no era nada masivo, Amanda y Dea me indicaron todo muy amablemente y me hicieron sentir acompañado y tranquilo. Teníamos bastante tiempo entre prueba y prueba, podíamos salir del edificio, dar un paseo, hablar, comer un bocadillo.

De hecho, todas las personas que os presentasteis al Swedex en la convocatoria de 2021 organizada por Svenska! aprobasteis, y con muy buena nota…

Pues no sé, será señal de que se enseña bien y que la gente va preparada y con los conocimientos bien aprendidos. Mi experiencia ha sido muy positiva al presentarme al examen.

En Riddarholmen, durante su Erasmus en Estocolmo

¿Y qué pensaste una vez conseguiste el título oficial?

Pues pensé que si había llegado hasta allí, estaría bien continuar. Mi meta es llegar a hablar sueco sin ningún esfuerzo algún día, así que decidí tomármelo más “en serio” en el sentido de recurrir a una academia de verdad, con profesores titulados, con más alumnos, libros de texto, un poco más al uso. Al no ser un nivel tan principiante, ya necesitaba poner un poco más de “orden” en el estudio del idioma. Y después de la experiencia que había tenido con Svenska! a raíz del examen oficial de sueco, decidí empezar este año el curso B2.1 en este centro.

¿Cómo crees que te está ayudando el curso?

En primer lugar, hacía mucho tiempo que no oía a otras personas hablando sueco. Desde que me marché de Suecia (con un nivel muy inferior) solo había dado clase solo, y esta parte de interacción en grupo me faltaba. Estar en clase con varias personas de un nivel similar al mío y que todos nos ayudemos a mejorar está muy bien, porque te ayuda a ver cómo aprende la gente, ves que uno sabe unas palabras, otro otras, cómo pronuncian, etc. Vas captando cosas de los otros y aplicándolas en ti mismo y eso es muy positivo. Y también me ha permitido tener relación con otras personas interesadas en Suecia y en el sueco, eso no es muy común y une bastante. En segundo lugar, creo que el curso me ha servido mucho para “obligarme” a tener constancia, puesto que hay que hacer deberes y presentar ejercicios cada semana. Para mí la continuidad es muy importante, porque creo que es lo que te hace de verdad mejorar.

¿Cómo son las clases? ¿Has notado mucha diferencia con la metodología que habías seguido anteriormente?

Las clases son muy llevaderas, muy participativas y Amanda, la profesora, explica muy bien. Respecto a mis experiencias pasadas, lo cierto que es cuando estuve en Suecia estudiaba los cursos iniciales, así que los profesores daban conocimientos muy básicos y no puedo sacar conclusiones más allá de eso. Luego, con el profesor particular que me busqué al volver, pues la cuestión es que era una persona nativa, aunque no docente de profesión. Creo que estuvo bien en esa fase de aprendizaje intermedia, pero no para una más avanzada y técnica, porque no podía explicarme con precisión la gramática ni ciertas reglas, esas cosas que te dan cierto rigor a la hora de expresarte. Yo a veces sí que veo que tengo esas carencias respecto a algunos compañeros que llevan tiempo con Amanda.

¿Cómo es la experiencia de hacer las clases online de sueco en grupo?

Yo era muy escéptico a las clases de sueco online grupales y la verdad es que muy bien. Me han permitido contactar con gente de toda España. A mi grupo se conecta gente de Alicante, del País Vasco, de Navarra… Esto presencialmente no se podría hacer y aporta cosas muy valiosas. La dinámica es muy clara y es como hacerlas presencialmente. Todos intervenimos más o menos lo mismo y se hace muy cómodo.

¿Qué es lo que más te ha costado del sueco? ¿Sabes otros idiomas que te hayan podido ayudar?

Sabía un poco de alemán, pero no pasé de ahí, y sí que es cierto que el vocabulario se parecía en algunas cosas, pero la pronunciación era totalmente distinta, no conocía las reglas. Así que cuando llegué a Suecia de Erasmus pues aluciné. Como ya he comentado, llevaba unos meses estudiando por mi cuenta, pero pronunciaba las palabras como si fueran en español. Creo que, de todo, eso es lo que más me ha costado.

¿Utilizaste aplicaciones móviles para aprender idiomas?

Sí, y en una fase inicial me fueron útiles, pero realmente si no lo complementas con conversaciones con personas nativas y con conocimientos más sólidos, pues es muy difícil avanzar.

Ahora que ya tienes el examen oficial de sueco aprobado, ¿cómo encaras el futuro respecto al sueco?

Yo ahora mismo estoy trabajando en Barcelona en el sector de la consultoría medioambiental y no necesito el sueco en concreto, pero sí que me he encontrado que incluso en las entrevistas de trabajo decir que tengo el examen oficial de sueco es muy positivo; lo ven como que tienes intereses diferentes a los habituales, que eres una persona inquieta, proactiva y trabajadora, les suele chocar. Y además, quién sabe si esto me abrirá nuevas puertas. Si me surge alguna oportunidad laboral en Suecia, pues sé que al menos podré acreditar mi nivel y tendré una gran parte del camino hecho.

Muchas gracias por la entrevista, Hugo. Esperamos que este examen oficial de sueco no sea el último que consigas y pronto vayas a por el superior.

Gracias a vosotros. Se intentará. Ahora que he llegado hasta aquí me gustaría que así fuera.

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«En lugar de prepararme para el MIR, decidí aprender sueco»

Entrevista a Patricia Sánchez-Rodrigo, médica general en Suecia

Patricia Sánchez-Rodrigo es el vivo ejemplo de que querer es poder. Cuando esta menorquina terminó la carrera de Medicina intuyó que su futuro no estaba en España y tomó una decisión poco habitual: en lugar de prepararse para el MIR, decidió invertir todo ese tiempo en estudiar el sueco y optar a los beneficios de trabajar como médica en Suecia. Después de un buen número de obstáculos, logró su sueño y con ella hablamos desde Mariestad, población donde ejerce de médica desde hace unos meses.

¿Cómo va por Suecia, Patricia? Hace ya unos meses que trabajas allí, ¿verdad?

Muy bien. Empecé a trabajar en abril de 2021, pero hace ya bastante tiempo que estoy por Suecia. El caso es que acabé la carrera en junio de 2019 y en agosto ya tenía claro que no iba a hacer el MIR, sino que teniendo opciones fuera de España prefería probar en otro país. Estuve informándome sobre ir a Alemania y Gran Bretaña, pero al final decidí irme a Suecia porque conocía a un médico sueco que me explicó cómo era trabajar como médico en ese país, tener más tiempo con el paciente, un trato más personal… Así que acabé la carrera y me fui en agosto a Estocolmo, muy a la aventura, porque no tenía ni idea de que necesitaba el C1 de sueco y que sin el personnummer, (el número de identificación) en Suecia no existes.

Primer obstáculo de tu periplo…

Sí, pero la cosa mejoró cuando en octubre de aquel año descubrí un curso de sueco A1 (sueco para principiantes) en Folkuniversitetet donde encontré a gente en una situación muy parecida a la mía. Las clases se hacían según el modelo de inmersión, así que eran totalmente en idioma sueco, aunque de entrada no supieras nada de nada. Eso me hizo lanzarme a hablar sueco lo antes posible, porque no me podía expresar con el profesor de ninguna otra manera, lo que me ayudó personalmente a encauzar el idioma. Y así continué estudiando sueco, mediante cursos intensivos de 2 horas diarias, que me permitían aprender un nivel al mes. Me planté en marzo de 2020 con un B1 más o menos (lo que equivaldría a un tercer curso, más o menos).

Pero entonces el coronavirus hizo acto de presencia…

Efectivamente, y se cancelaron las clases, por lo que decidí que, para hacerlas en línea en Suecia, prefería hacerlas en España y estar con los míos. Así que volví a casa, yo soy de Menorca, a confinarme. Al final acabé los cursos y llegué al nivel avanzado de sueco, el C1, pero yo no me sentía preparada. Hice casi 5 cursos en 6 meses, fue muy intensivo, pero como he comentado, es que para mí estudiar sueco fue como estudiar para el MIR. Yo dedicaba el día a aprender sueco, porque tenía claro que quería trabajar como médica en Suecia. Además, me busqué gente para practicar, porque conversar era muy importante para pasar el examen y para entender a los futuros pacientes. En Menorca encontré algún sueco, pero en el fondo eso no me ayudaba demasiado con el idioma. Las conversaciones no daban para más y me sentía estancada.

Y en ese momento te pusiste en contacto con SVENSKA! y empezaste las clases particulares con Amanda…

Sí, en ese momento decidí contactar con SVENSKA! y conocí a la profesora Amanda Monjonell. Fue todo un cambio para mí, porque ahí empecé de verdad a mejorar sustancialmente mi nivel. Yo me había encontrado que los suecos son tan correctos que les sabe mal corregirte, y llegas a un nivel elevado pensando que hablas muy bien y no es así. Amanda me corregía a cada palabra. El orden de las frases yo no lo controlaba mucho, y además me ayudó enfocar mi sueco en el ámbito médico. Claro, en Folkuniversitetet salías sabiendo un vocabulario muy general, porque el C1 es un examen en que te pueden preguntar de política, de educación, de lo que sea.

Venías de un modelo de inmersión total, en que toda la clase era un sueco. SVENSKA! es un centro especializado en sueco para hispanohablantes. ¿Notaste mucha diferencia con el método?

Pues la verdad es que con Amanda siempre he hecho las clases íntegramente en sueco, pero con ese componente de corrección continua que no había encontrado al aprender en Suecia. Tenía lo mejor de los dos modelos, y eso es lo que más valoro de mi paso por SVENSKA! No sirve con hablar sueco, sino hablar buen sueco.

Finalmente decidiste presentarte al examen de C1…

El caso es que es en Suecia hay dos vías para obtener el C1 oficial. Una es aprobar el examen C1 general, al que pueden presentarse personas de perfil muy diverso. Otra es el C1 para médicos, que ha empezado a ofrecerlo una empresa privada que da cursos y prepara a los alumnos para ser médicos en Suecia. Lo que ocurre es que creo que esta última opción tampoco es buena porque hace que tengan carencia de vocabulario y conocimientos generales y hay que saber entenderlo todo, según mi parecer.

¿Y tú por cuál te decidiste?

El caso es que Amanda tuvo muchos alumnos que habían hecho este examen específico y disponía de todo tipo de materiales que usaban o les habían aparecido. Amanda me preguntó cuál de los dos exámenes quería hacer. Y yo le respondí que como no me sentí nunca preparada para el general, pues prefería el médico, así que nos dedicamos a preparar ese examen. Pero yo un día decidí apuntarme al C1 general, sin decir nada a Amanda. Pensé que si algún día me sentía preparada lo haría. Y en agosto de 2020 (un año justo después de mudarme a Suecia) me presenté y, además, lo aprobé. No me lo esperaba en absoluto.

¡Felicidades! Un escollo menos…

Amanda no solo me preparó bien para el examen, sino lo más importante: para trabajar como médica en Suecia. Me dejó bien claro que de poco me servía saber sueco en un examen si no podía interactuar con la gente. Es como en España. No es lo mismo el español de Andalucía que el del País Vasco, por ejemplo. Pues aquí igual. Con el sueco de Estocolmo puedes no tener problemas, pero si te viene un paciente de 90 años de Mariestad y no entiendes nada, te das cuenta de que no dominas tanto como te creías y eso solo se mejora trabajando y viviendo en el país.

¿Cómo fue desde que aprobaste hasta que empezaste a trabajar como médica en Suecia?

Pues la verdad es que me costó un montón, y quiero contarlo, porque la gente no te lo dice. Creo que nosotros tenemos un poco idealizado el país, que todo es perfecto. En algunas cosas no es así, como con el tema del papeleo. Yo obtuve el C1 en agosto y enseguida tramité la legitimación, que es lo que necesitas aquí para homologar el título de Medicina. Yo soy médica general, pero se tarda lo mismo en homologar el título tanto si es el de Medicina general como si eres especialista. Lo que pasa es que las salidas laborales no son iguales en ambos casos.

Explícanos eso

Si eres especialista ya, muchos hospitales te dan facilidades, porque hay mucha carencia. Conozco especialistas españoles que han empezado a trabajar aquí con un B2 y el hospital incluso les ha puesto clases por las tardes y les ha facilitado el proceso, pero en mi caso no fue así.

Lo tuyo se demoró bastante, ¿no?

Yo presenté todos los papeles en septiembre y hasta enero no tuve la legitimación, quizás fue por la covid, pero tardó muchísimo. Cuando recibí la legitimación, empecé a intentar trabajar como médica en Suecia. Aquí hay unas páginas para ello y comencé a contactar con todos los centros médicos del país que pude, pero no me llamaban. Me encontré con el problema de que los suecos tienen mucha experiencia laboral. Es muy diferente cómo se toman la residencia hasta llegar a la especialidad.

¿En qué se diferencia?

Aquí no hay prisa en ningún momento porque pueden sobrevivir bien con un trabajo de pocas horas mientras estudian. La educación es gratis, el gobierno les da muchas ayudas, así que se pueden emancipar relativamente rápido, y a mitad de carrera hacen prácticas, guardias, etc. Eso es imposible para alguien que viva en España.

Así que sin experiencia la legitimación de poco te sirvió, ¿no?

Sí, así que me puse a trabajar en un centro de salud en Menorca, hice una sustitución. Eso me ayudó mucho y los hospitales ya me empezaron a contactar. Hasta que en marzo el hospital donde estoy contactó conmigo. Quisieron hacerme una entrevista por Skype, vine a Mariestad y me contrataron. Pero entonces llegó otro problema, el personnummer.

¿Qué pasó?

Pues que sin personnummer no podía tener pacientes, así que estuve pululando por el hospital un mes hasta que lo obtuve. Así que el proceso ha sido largo: no es «aprende un poquito de sueco y si eres médico conseguirás un buen trabajo en un santiamén». Lleva su trabajo.

¿Ha valido la pena todo el esfuerzo?

Sí, por supuesto. Pero el problema es cuando te dicen que en Suecia necesitan muchos médicos y que todo es muy sencillo: no. Si me hubieran dicho que necesitaría mínimo 1 año a tope para aprender sueco y medio año para conseguir los papeles de la legitimación y del personnummer, que son básicos para ejercer y vivir aquí, pues me lo hubiera tomado de otra forma.

¿En Suecia se puede vivir sin sueco?

Se puede vivir solo si aspiras a trabajar en trabajos poco cualificados y en las grandes ciudades. Imposible si aspiras a trabajar como funcionario: es necesario aprender sueco a un nivel muy avanzado.

¿Cómo es trabajar como médica en Suecia?

Es muy distinto a España. Aquí el sueldo va por tipo de contrato. Un médico no especialista puede optar a dos trabajos: uno, como médico legitimado, que normalmente hace urgencias y guardias, y otro como underläkare, que es lo que estoy haciendo yo. Eso es como un médico sin mucha experiencia que opta a ser residente en alguna especialidad. Hay días que tengo 6 o 7, lo que significa que a menudo dispongo de casi media hora por paciente, lo que es impensable en España. En general todo es más relajado. Yo trabajo normalmente de 8 a 5, con descansos cada 2 horas y una hora para comer. Y sí: si hablamos de sueldos también son muy diferentes. Aquí cobro como 4 veces más que en España; es cierto que la vida es más cara, pero claramente compensa.

¿En qué notas más la diferencia de precios?

Pues básicamente en la comida: una bandeja de pechugas de pollo fácilmente te puede costar unos 13 € al cambio. Pero en cambio la vivienda es como en Barcelona o Madrid, o incluso más barata. Con los sueldos de aquí lo veo todo bastante asequible.

¿Tu idea es quedarte allí?

Sí, para hacer una especialidad es necesario tener experiencia laboral y espero seguir trabajando aquí para obtenerla. A mí me gustaría hacer pediatría.

¿También faltan pediatras en Suecia?

Falta de todo en Suecia, igual que en España, pero las condiciones no son las mismas. Además, en Escandinavia hay mucha libertad de movimientos. Un médico acreditado en Suecia no necesita ninguna acreditación adicional si quiere trabajar en Noruega, por ejemplo, solo manejarse con el idioma, que es mucho más asequible si sabes bien sueco. Trabajar como médica ha sido una decisión de futuro muy acertada.

«Trabajar en Suecia me ha roto todos los esquemas»

Entrevista a Antonio Jiménez, auxiliar de enfermería en Suecia

Antonio Jiménez, enfermero de diálisis en España, tenía claro que quería mejorar su vida laboral y vivir fuera. Se decidió por trabajar en Suecia, y en 6 meses de clases particulares online de sueco con Amanda Monjonell, fundadora y profesora de Svenska!, aprendió 3 cursos, preparó las entrevistas laborales y encontró un empleo como sanitario en Falköping, en el suroeste de Suecia. Se ha mudado con su pareja y afirma que el recibimiento no podía haber sido mejor, y que los suecos que ha conocido no coinciden en nada con la visión que se tiene en el sur de Europa sobre los nórdicos.

Hola, Antonio. Llevas muy poco tiempo en Suecia. ¿Cómo fue la llegada y los primeros días?

Pues fenomenal, la verdad. Yo tenía algunas reticencias a trabajar en Suecia, porque pensaba que la gente aquí no iba a ser como en España, que iban a ser muy cerrados. No sé si es que me he encontrado suecos «atípicos», pero me han acogido muy bien, llevo poquísimo tiempo aquí y todos me saludan con mucha calidez y alegría, siempre están sonrientes…Yo tengo una risa muy escandalosa, y cuando trabajaba en España me decían: «En cuanto te rías la primera vez así, te echan». Pero no. Yo trabajo en una clínica de diálisis, soy enfermero y los pacientes están encantados conmigo. Cada vez que llego empiezan todos a cantar «¡Que viva España!». Yo cuando llegué no dejaba de pensar todo el tiempo «cuando vayas a saludar no te acerques, no des dos besos, mantén la distancia». Pues qué va, se acercan ellos. Todas las ideas que tenemos metidas en la cabeza sobre la gente del norte, me las han roto todas. No sé si es que la zona en la que estoy, pero estoy encantado.

Pero son suecas las personas con quien tratas, ¿no?

Sí, los pacientes son suecos. Trabajo en una clínica de diálisis y estamos las enfermeras, los auxiliares, el médico, las jefas y los pacientes que vienen a realizar el tratamiento. En lo que se refiere al personal, algunos son extranjeros y otros suecos.

En tu caso te has mudado a Suecia con tu pareja tras conseguir el empleo desde España y sin haber estado nunca, ¿es así?

Sí, mi pareja está sin trabajo aquí, pero muy contento, porque cuando llegamos aquí yo ya vine con trabajo. Había hecho todas las entrevistas en España.

¿Por qué te decantaste por trabajar en Suecia?

Pues pensé en trabajar en Suecia porque la empresa en que trabajaba en España tenía plazas aquí y me planteé pedir un traslado, aunque al final no fue lo que ocurrió. Así que al principio pensé que sería mucho más sencillo el conseguir trabajo aquí mediante un cambio de destino y no buscando de otra forma. Suecia es un país muy avanzado social y económicamente, por lo que veíamos que era una opción laboral muy interesante, y pensamos que como todo el mundo sabe inglés, al principio si nos faltaban palabras o teníamos dudas con el vocabulario o para hacernos entender en sueco, pues que siempre podríamos utilizarlo, lo que nos animó todavía más a aventurarnos.

¿Cuándo te decidiste a buscar empleo por tu cuenta?

Como he dicho, la empresa para la que trabajaba era sueca, y a mí siempre me llamó la atención irme fuera. Primero hablé con mis superiores para que me trasladaran a cualquiera de las clínicas que tenían en Suecia. Entonces me comentaron que iba a ser un proceso lento, además con lo de la COVID-19, pero que tuviera paciencia. En ese momento empecé a estudiar con aplicaciones de idiomas en el móvil, mientras esperaba respuesta. A los 6 meses me respondieron que no había ninguna plaza disponible, pero yo decidí seguir intentándolo. Escribí un correo al dep. de RR. HH. en Suecia, indicando que de verdad quería un cambio, pero tampoco obtuve respuesta. Ahí empecé a buscar clases de sueco online y contacté con Svenska! y comencé a estudiar. Con ella preparé una carta para enviarla a RR. HH., pero tampoco hubo suerte. Yo no me rendí y escribí un CV en sueco y lo mandé a todos los proveedores sanitarios que encontré en Suecia.

Es curioso, porque todo el proceso había empezado hace casi un año o un poquito más, y fue enviar esos currículums con la carta de presentación un viernes y el miércoles ya hice la primera entrevista. Tres entrevistas después, que hicimos una entrevista por semana, ya había conseguido el empleo.

¿Cómo empezaste a estudiar sueco?

Al principio empecé estudiando sueco online con Duolingo, con la app del móvil. Empecé a estudiar poquito a poco, hasta que ya me decidí a buscar una academia oficial o algún profesor que me pudiera enseñar de una manera más adecuada, porque yo veía que la aplicación se me quedaba muy corta. En ese momento contacté con Svenska! y ya empecé las clases particulares online de sueco con Amanda, durante dos horas a la semana. Al principio, mi pareja también decidió sumarse. Luego, seguí yo solo.

¿Cómo descubriste nuestro centro, Svenska!?

Pues me lo recomendaron en el consulado de Suecia. También me dieron otras opciones, pero fue hacer una entrevista con Amanda y tanto mi pareja, Diego, como yo, tuvimos claro que queríamos hacer clase con ella. Nos parecieron clases mucho más asequibles que en otros centros y la calidad-precio ha sido excepcional.

¿Cuánto tiempo pasó desde que empezaste a estudiar sueco hasta marcharte a Suecia a trabajar y vivir?

Pues fue muy rápido, pasaron solo 6 meses desde que empecé de cero con el sueco. Solo con esas 2 horas a la semana de clase, en medio año conseguí tener un nivel de B1, el equivalente a un tercer curso.

¡Eso es mucho! ¿Cómo lo has hecho para avanzar 3 cursos en 6 meses?

Pues dedicando al sueco cada minuto de tiempo que tenía. El ritmo de Amanda es muy bueno, te ayuda mucho. Ella te corrige rápidamente los ejercicios que te va mandado, así que puedes ir comparando los resultados. Los libros que usábamos, el Mål y el Rivstart, me han gustado bastante también, porque no se me hacían pesados, aunque tengo que decir que yo estaba en general muy motivado y eso ha sido fundamental. Es cierto que hay algunas cosas de gramática que al principio se me hacían muy cuesta arriba, pero como cualquier idioma, no más.

¿Sabías algún otro idioma aparte del inglés y el español?
Bueno, sé catalán. Yo soy de Sevilla, pero me quedé sin trabajo allí y empecé a buscar empleo y lo encontré en Barcelona, así que decidí aprender catalán. Pero aparte de ese, ningún otro. Así que el primer idioma nórdico que aprendo es el sueco.

¿Qué es lo más complicado de aprender sueco?
Claro, al ser un idioma tan diferente, tan distinto de uno de origen latino, hay cosas que tu das por supuestas que son así y luego no tienen nada que ver con el sueco, pero tampoco son tan complicadas. De la gramática, me volvió un poco loco que según cómo empieza la oración, cuando no comienza con el sujeto sino con otra cosa, pues siempre tienes que cambiar el verbo de orden, cambiar la negación (‘inte’)… Esas son las cosas que cuando las has estudiado un poco resultan sencillas. Ahora que hablo sueco a diario me he dado cuenta de que ya me salen solas, automáticamente.

Una de las cosas que más me costó, y todavía me cuesta, han sido las reflexivas: la reflexiva posesiva es todavía para mí un poquito un horror. Pero tiempo al tiempo [risas].

Entonces tú has hecho 3 cursos y ahora estás en Suecia, trabajando en la sanidad sueca. ¿Cómo crees que te han ayudado las clases particulares?

Amanda me ayudó mucho por el hecho de ser totalmente bilingüe en español y en sueco, porque cuando tienes una duda muy concreta o quieres comunicar algo ella sabe darte la traducción y el matiz exactos. Eso me ayudó mucho porque aprendes sabiendo exactamente los significados y los usos del vocabulario.

Ella te sabe encauzar hacia lo que tú quieres expresar realmente y que se entienda y suene totalmente natural en sueco. Además, las clases con Amanda han sido muy dinámicas y ella confía mucho en ti. No te agobia mucho con “tienes que hacer esto” o “tienes que hacer lo otro”… Ella va viendo tu avance, pero te da margen. Eso me ha encantado.

¿Quieres seguir haciendo clases particulares online de sueco con ella?

Sí, aunque vivo en Suecia y estoy escuchando y hablando sueco cada día, quiero seguir estudiando con ella, porque creo que con lo que practico aquí y con sus clases aprenderé mucho más rápido. Para trabajar como enfermero en Suecia necesito la legitimation, por lo que tengo que sacarme el nivel C1 y tengo previsto hacerlo en breve.

Es decir, que sin la legitimation puedes trabajar como sanitario en Suecia, pero no exactamente como enfermero de diálisis, que es tu especialidad…

Eso es. Sin el C1 y esa acreditación no puedo trabajar como enfermero, así que estoy ejerciendo de auxiliar de enfermería en diálisis.

Así que en realidad tener un nivel de sueco elevado sí es un requisito indispensable para maximizar tus oportunidades laborales y tener un buen trabajo en Suecia…

Sí, sin C1 no puedes ejercer como enfermero. Pero además del C1 necesitas aportar el diploma que certifica que eres enfermero en tu país de origen y en qué consistían los cursos y contenidos que has estudiado. Para hacer el examen del C1 tienes que prepararlo antes, y el examen en sí tiene lugar en Estocolmo o en Gotemburgo. Es necesario apuntarte para reservar el día. Yo ahora estoy en ese punto, todavía no tengo día porque estoy esperando a que Amanda considere que estoy preparado para presentarme.

¿Tienes pensado preparar el examen de C1 con Amanda?

Sí, mi intención es preparar exámenes tipo con ella, para que sea más fácil aprobarlo. Ella también me comentó que en el caso de personal sanitario hay varias opciones para conseguir la legitimation. Hay un examen que está directamente pensado para sanitarios, ya que todo lo que tienes que desarrollar y sobre lo que te van a preguntar es orientado a la sanidad, así que es mucho más sencillo hacer este que no el general, puesto que pueden preguntarte sobre cualquier tema que se te escape, como política sueca, por ejemplo.

¿Hiciste las entrevistas laborales desde España, entonces?

Sí, por Zoom. En Suecia tienen mucho peso las entrevistas a la hora de que te contraten y yo las preparé bien con Amanda, puesto que siempre son en sueco. En ese entonces yo tenía un nivel de A2 (segundo), y aun así fui capaz de pasarlas con los conocimientos que tenía y la preparación de Amanda.

Me iban a entrevistar dos mujeres y yo iba mentalizado de que serían muy secas y que iba a pasar un mal rato, pero me encontré a dos personas divertidas y amables, que se rieron mucho conmigo en ese primer contacto. Me hablaron hasta un poco en español, porque me ocurrió de todo en la entrevista…

¿Qué te ocurrió?

Primero acordamos hacer la entrevista por Skype, pero era un Skype de empresa, y yo no me había dado cuenta. Como no estaba dado de alta ahí, cuando llegó el momento de conectarme, no podía. Entonces me llegó un correo que decía:¿Dónde estás?». Ahí ya empecé a sudar, a sudar… Llamé a mi pareja «Por favor, Diego, ¡ayúdame!». Yo iba mandando mensajes a las entrevistadoras confirmando que estaba, pero no podía acceder. Al final mi pareja me sugirió que les preguntara si podían hacer la reunión por Zoom, y dijeron que sin problema. Después de toda la odisea, cuando logramos empezar la entrevista, me soltaron en español: «Muy bien, muy bien, ahora tranquilo» [risas]. Y con ellas, Anne Charlotte y Gunilla, que son mis jefas ahora, ha ido todo perfecto desde el principio.

¿Cómo te preparó Amanda para enfrentarte a la entrevista?

Pues me dijo que la primera impresión tenía que ser perfecta, que tenía que aprenderme de memoria mi presentación en sueco y que, si en algún caso concreto tenía que recurrir al inglés, pues no era problema. Pero que tenía que esforzarme a hacerla toda en sueco y con el sueco perfecto que habíamos practicado en clase. Amanda me dijo que, en general, en estas primeras entrevistas lo que quieren es conocerte, que hables de ti. Así que hacer la presentación en sueco y perfecta hablando de ti, de tu formación y experiencia es fundamental.

Al final hice la entrevista casi toda en sueco y supe responder bien. Después de la reunión me dijeron que les había gustado mucho y que querían otra entrevista para la semana siguiente. Ahí fue más complicado, porque ya no sabía qué me iban a preguntar. Me preguntaron por mi trabajo, cosas más centradas en la diálisis, para ver qué sabía hacer y cómo lo hacía. Ahí sí que tuve que usar más el inglés, me comentaron que me querían contratar ya, pero que tenían que ver cómo hacer la adaptación de enfermero al puesto como auxiliar. En la tercera entrevista ya me confirmaron que estaba contratado y que empezaba de manera inminente.

Antonio con su pareja y Amanda en un encuentro en Suecia

 

Una de las cosas que me preguntaron fue por qué deseaba irme de España, con el sol y la playa, a Suecia, con el frío y el mal tiempo. Yo les dije que no me gustaba el calor y que lo que quería era progresar en mi vida y sentirme valorado laboralmente, y no me parecía un problema tenerme que ir a ese país para conseguirlo.

¿Y sientes que has progresado?

Mi vida es muchísimo mejor. Ahora mismo trabajando de auxiliar cobro casi el doble de lo que cobraba haciendo de enfermero en España, y cuando ya consiga la legitimation cobraré casi 4 veces más que en España.

¿El nivel de vida también es más elevado? ¿En qué cosas notas más el cambio de país?

A ver, sí hay cosas que son más caras que en España, pero la comida, por ejemplo, es prácticamente igual de precio, excepto la fruta y la verdura, que es un poco más cara. El primer día que llegué, que teníamos que hacer una compra un poco grande de alimentos de primera necesidad para llenar la nevera con lo básico, pues me gasté unos 200 €. Yo no lo veo muy caro, es casi lo que te puede costar en España.

Amanda, además de darte clase de lengua sueca, te dio algunas recomendaciones a la hora de mudarte allí. ¿Qué te sugirió?

De hecho, una de las cosas que me recomendó es que me casara. En Suecia la pareja de hecho, lo que llaman ‘sambo’, no tiene carácter legal, solo el matrimonio. Amanda no quiso inmiscuirse, pero nos preguntó sobre nuestro estado civil y nos recomendó que si nos casábamos sería más sencillo, porque al darme a mí mi personnummer (el número de la seguridad social aquí), a mi marido se lo darían también automáticamente, sin que tuviera trabajo ni contrato. Justo había salido una ley nueva en España que permitía que te casara un notario, así que en menos de una semana nos habíamos casado.

¿Es verdad esto de que estáis viviendo en un AirBnb?

Sí, porque aquí para absolutamente cualquier cosa necesitas el personnummer, sobre todo para alquilar una vivienda, pero no puedo pedir el personnummer porque no tengo dirección de residencia. Así que al final la idea me la dio Amanda de buscar un alojamiento de este tipo durante 2 meses para que tuviéramos una dirección sueca provisional. De aquí a 2 o 4 semanas ya lo tendremos.

¿Cómo ves el futuro?

Ahora estamos buscando una casa de alquiler y tener nuestro hogar propio, pero también estamos mirando casas de compra. La idea de volver no la contemplamos de momento. Mi pareja no es del sector sanitario, pero incluso me ha dicho que no se cierra a la posibilidad de dedicarse a ello en un futuro. Él sabe cómo estaba yo laboralmente en España y escucha lo que le cuento sobre cómo se trabaja aquí (que yo no dejo de sorprenderme para bien): todo es mucho más relajado. La verdad es que aquí se reconoce mucho a los profesionales sanitarios, y además el trabajo es muy tranquilo y agradecido, en comparación con a lo que estaba acostumbrado en España. Para mi marido, venir aquí también es como una oportunidad, porque desde lo del coronavirus no encontraba trabajo allí y ahora tiene esperanza.

Testimonio de Anabel Pérez

Decidí empezar a estudiar sueco porque siempre me habían interesado tanto la cultura como las lenguas escandinavas. Aprender un idioma nuevo te abre las puertas a otros mundos y a otras formas de entender la vida. En el caso del sueco, me ha permitido comprender mejor la evolución de las lenguas germánicas, la historia de estos pueblos y su rica mitología. Actualmente trabajo para incorporar el sueco a mis lenguas de trabajo como futura intérprete de conferencias.

Anabel Pérez
Barcelona